Meditación en Patañjali

Meditación en Patañjali

por Swami Anubhavananda

Al comenzar algo, si estamos disponibles e integrados, el resultado va a ser mejor. Cuando hacemos la plegaria, cerramos los ojos, nos interiorizamos e invocamos a la más alta Realidad para que nos ayude a estar integrado. .

Hoy vamos a ver cómo las prácticas del Yoga nos conducen a la meditación. Tomemos una ilustración: con ocho pancitos se me va el hambre y me pregunto por qué pierdo tiempo comiendo los ocho pancitos. Un día puse los ocho en frente y comí el octavo primero pero el hambre no se sació. ¿Qué sucedió? El octavo pan saciaba mi hambre sólo cuando había comido los anteriores. De igual manera, sin practicar Yamas, Niyamas, etc. no es posible la meditación. Así como no es posible saciar el hambre sólo con el octavo pan. Sin ir sistemáticamente a través de la disciplina del Yoga no hay progreso posible.

Dos sutras definen el Yoga: "Yoga citta vrtti nirodah" y " Tada drastuh svarupe vasthanam". "Cuando estamos libres de pensamientos nos establecemos en nuestro propio Ser". El Yoga no es sólo no pensar, sino que debemos establecernos en nuestra esencia.

Hoy vamos a practicar uno de los miembros. Los asanas no son difíciles de practicar, pero se requieren los Yamas y Niyamas para que el asana sea adecuado. El yoga sadhana es también cómo relacionarnos nosotros con el mundo. Si peleamos con él, no estamos preparados para los asanas. Debemos relacionarnos con el mundo con amor, compasión y comprensión.

El método más simple es respetar a todo y a cada uno en este mundo. Y finalmente nos beneficiamos nosotros. Si respeto a alguien, no es la persona quien se beneficia sino yo mismo. Cuando actuamos en el mundo con respeto y reverencia eso es Yamas.

En relación con los Niyamas no debemos ser un problema para nosotros mismos. La mayor parte del tiempo lo somos por tres modos: haraganería, dormir en exceso y repetir siempre el mismo error.

Cuando practicamos Yamas y Niyamas recién podemos practicar asanas que es "Sthira-sukham-asanam", que es felicidad estable, para lograr el asana, hay dos prácticas que introducir: con relajación de esfuerzo, es decir, sin esfuerzo ("prayatna-saithilya") o uniéndose con el infinito ("ananta samapattibhyam"). Cuando la vida es sin esfuerzo y nos unimos en absoluta felicidad nada nos perturba; estamos en casa, en cualquier lugar, con cualquier persona, no hay sentido de los otro sino de unidad. Si estamos en casa con todos, esto ayuda al bien del mundo. Cuando estamos cómodos con nosotros mismos, lo estamos con los demás. Todo lo que estamos hablando no es imaginación sino que lo vamos a experimentar.

Vamos a practicar asanas, no voy a explicar la postura. Un trípode se para estable aunque lo empujemos porque el centro de gravedad está en el centro, si está desplazado se caerá, al estar en el centro está estable. Lo mismo sucede con la postura.

La distancia entre las patas del trípode es lo mismo, tenemos que establecer la misma distancia entre una rodilla y la otra, entre ellas y la columna y entre las rodillas y el cuello.

Lo que se requiere para que las piernas no se duerman es ubicar el peso del cuerpo en el centro de gravedad, o sea, en los ísquiones.

La postura tiene tres aspectos, si estamos firmes en la base, el cuerpo verticalmente tiene que estar estable. Las manos, con los dedos entrelazados, de meñique a mayor, índices y pulgares juntos entre sí, o la mano derecha sobre la izquierda. La base firme, el cuerpo vertical pero totalmente relajado.

De hecho, no relajamos el cuerpo, sino que lo que se relaja es la mente. El problema no está en el cuerpo sino en la mente. Cuando decimos relajen el cuerpo, lo que estamos relajando es la mente.

Ahora les voy a dar las indicaciones, no se resistan, dejen que suceda.

Fijen el peso del cuerpo en los ísquiones. Los ojos están cerrados suavemente, están alegres y felices, nadie los obligó a venir, tampoco no están obligados a nadie por estar aquí. Algunos ajustes psicológicos: soy Don Nadie, entonces no hay pasado, no planeamos lo que vamos a hacer después, así el futuro está cerrado, ahora en el presente no comparamos, estamos en la presencia Superior. Muchos alumnos tienen miedo a la meditación. Recuerden en el corazón está nuestro amado Señor y el gurú, el Señor nos protege y el gurú nos guía desde adentro. Sigan las instrucciones, relajen los músculos de la cabeza, la frente, relajen cejas, pestañas, sin presión en los globos oculares, relajen la nariz, labios, mentón, los músculos faciales, los oídos, los cuatro lados del cuello, dejen caer los hombros que están levantados sin razón, relajen los brazos, codos, antebrazos, muñecas, palmas y dedos, hagan una pausa y observen desde cierta distancia el cuerpo, dividido en dos partes, una relajada y otra todavía no, en la parte relajada, se liberó el tono muscular, el peso de las manos se siente sobre los muslos. Los dedos índices y pulgares se presionan. Vuelvan a los hombros, relajen ahora los hombros y el resto del cuerpo, desde la garganta hasta el piso, desde los costados hasta la articulación de caderas, desde el cuello hasta ísquiones. Relajen los músculos del cuello, las dos axilas, el cuello y la parte alta de la espalda, relajen el estómago y desciendan hasta el piso, relajen los músculos hasta las caderas, la espalda inferior, recorran la columna. Pueden experimentar que el peso aumentó en los ísquiones, tal vez sientan pulsaciones, relajen las caderas, muslos, rodillas, pantorrillas, dedos de los pies y pies.

Como si camináramos alejándonos del cuerpo, en esta sala hay muchos cuerpos y uno de ellos decimos que es nuestro y que somos nosotros, no hay razón ni lógica para esto, así como la electricidad no siente atracción por ninguna bombita para expresarse.

Miren la parte frontal del cuerpo, la parte alta, la frente, los ojos, y bajen parte por parte, si al descender encuentran tensiones, relájenlas, no olviden que están fuera del cuerpo. Ahora vayan al lado derecho, veanlo desde la derecha, la cabeza, la oreja derecha, el hombro, y así parte por parte bajan descendiendo y relajando las tensiones. Vayan a la parte posterior y vean el cuerpo desde una distancia, desde el tope de la cabeza, hombros, espalda alta, baja, desciendan a lo largo de la columna hasta los ísquiones y si hay tensiones relájenlas. Vayan al lado izquierdo del cuerpo, van a encontrar de este lado más tensiones porque el resto ya está relajado. Vean el lado izquierdo desde la parte alta hasta la articulación de caderas, parte por parte y relajen cada parte si hay tensiones.

Ahora pónganse frente al cuerpo. La postura tiene tres cualidades: base firme, verticalidad estable y todo el cuerpo está relajado y el peso del cuerpo se siente más en los ísquiones. La respiración es extremadamente leve y lenta. La forma del cuerpo no se distingue. La línea de contorno del cuerpo desapareció, de hecho, no hay concepto de adentro o fuera del cuerpo, hay experiencia de infinita expansión, como el espacio que no excluye nada e incluye todo y al mismo tiempo no está condicionado por nada…